Siguen encontrando evidencias en el TDAH.

“El TDAH es un trastorno del cerebro”, escriben los investigadores. “Transmitir este mensaje a los padres y a los pacientes puede ayudar a reducir el estigma del TDAH y a mejorar la comprensión del trastorno”. Los nuevos resultados, recalcan, demuestran que el TDAH “no es sólo una etiqueta para niños difíciles y que no está causado por una mala educación de los hijos”.

ENLACE A LA NOTICIA

Reeducación del paciente disléxico.

img_4919SAT con el alumno Disléxico. Reunión de equipo para conceptualizar y desarrollar el tratamiento de este trastorno especifico del aprendizaje. Nuestro objetivo, recuperar la autoestima y las competencias lectoescritoras de los alumnos con los que trabajamos. Seguimos innovando y desarrollando una metodología de tratamiento, actual, moderna y comprometida con los procesos de aprendizaje.

Curso el trastorno de la conducta en la infancia y la adolescencia.          DOCENTE: Samuel R.M.

Entre las inquietudes mundiales de la actualidad se encuentra la preocupación por el fenó
meno de la violencia escolar que provoca malestar en la sociedad (CIS, 2002). Sin
embargo, aún no se sabe la dimensión real de este fenómeno en cada uno de los países
europeos y cuáles son las homogeneidades o heterogeneidades entre ellos1. Cuando
pensamos en el trastorno de la conducta no podemos hacerlo de una manera
reduccionista, atemporal o asincrónica de lo social, lo subjetivo y el contexto de época.
Existen intersecciones y convergencias inevitables que condicionan y operan en la génesis
de los trastornos de la conducta. Conceptualizar el trastorno de la conducta desde un
paradigma único, sea el que sea será, es relativizar y simplificar una casuística (la de los
trastornos de la conducta) tan apasionante como compleja. La idea de a problemas
complejos soluciones simples, en el caso que nos ocupa, no es válida.

Cuando conceptualizamos, diagnosticamos y tratamos a niños y adolescentes con
trastorno de la conducta, debemos ser cautos. Considero que a día de hoy no existe ningú
n paradigma ni línea de saber que nos pueda decir con ͞certeza͟ y evidencia científica
que es y por que los chicos/as padecen este trastorno. Así nuestra mirada a los trastornos
de la conducta deberá orientarse inicialmente por un a docta ignorancia, que será en
definitiva el punto de partida sobre el saber que elaboraremos a posteriori. Solo desde
ahí podremos pensar en lo singular en lo individual de cada chico en definitiva en aquello
que hace síntoma para el sujeto, la familia, la escuela, lo social…

Berger y Lukman ponen en juego la idea de que ͞El hombre está biológicamente
predestinado a construir un mundo con otros y a convivir en él. Este mundo resulta para é

l una realidad omnipresente e insoslayable. Los límites de este mundo los impone la
naturaleza; pero una vez construida, el mundo social se toma la revancha y también él
marca límites a la naturaleza. En esta dialéctica entre la naturaleza y el mundo
socialmente construido, el mismo organismo humano queda transformado. En esta
misma dialéctica, el hombre crea realidad: y, al crear realidad, se crea él mismo. 2

Los trastornos de la conducta se presentan en la lógica dialéctica entre la biología y la
construcción social. El Trastorno de la conducta no pasa ni por el determinismo biológico
ni por la casuística social, por lo menos no únicamente.

Quizás podríamos pensar la nominación trastorno de la conducta en plural ͞los trastornos
de la conducta͟, existiendo tantos trastornos como sujetos. No obstante solo aquellos
sujetos en los que la conducta curse con una determinada casuística común los
nominaremos como tal. Pero debemos tener en cuenta que la nominación es un insulto a
la verdad de los sujetos, no existe ninguna categoría diagnóstica que recoja y condense
toda la verdad del sujeto. Por eso debemos ser cautos e intentar no simplificar lo
complejo. ¿Los trastornos de la conducta son una respuesta a lo social de la época?.